lunes, septiembre 21, 2009

"IMPRESIONANTE" ES LA PALABRA QUE MEJOR DEFINE EL CONCIERTO DE PAZ SIN FRONTERAS EN LA HABANA, CUBA

TOMADO DEL TIEMPO DE BOGOTA
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"Impresionante" es la palabra que mejor define el concierto Paz Sin Fronteras II, realizado en la Plaza de la Revolución de La Habana (Cuba). En él, Juanes y los demás artistas invitados pronunciaron mensajes de amor y paz.

El colombiano afirmó que estos iban dirigidos no solo para los cubanos de La Habana, sino para los de Miami. Un mar de gente se agitó, bailó y coreó debajo de paraguas de playa multicolores que los protegieron del sol.

Estimaciones conservadoras calculaban la asistencia en cerca de un millón de personas, superando el medio millón esperado. Al final, se batió el récord: 1.150.000, según dijeron en el escenario dos de sus principales promotores, el colombiano Juanes y el español Miguel Bosé.

"No puedo creer lo que mis ojos están viendo, es el sueño más hermoso de paz y amor que he podido experimentar después de mis hijos", dijo Juanes al salir al escenario.

Abrió su recital con "A Dios le pido", pero el momento del delirio fue cuando anunció que cantaba "La camisa negra": entonces los cientos de miles de camisas blancas que abarrotaban la Plaza de la Revolución se pusieron a entonar junto a él.

Tras ello se le acercó Miguel Bosé y le dijo que "según le habían comentado" había 1.150.000 personas, con lo que "estamos batiendo un récord".

Juanes se dirigió al público en varias ocasiones para hablar en favor de la paz y la concordia: "La música debe viajar como el aire, debe llegar a todos los lugares, no importa cómo pensemos ni qué religión tengamos, al final somos iguales".

Y no obvió la polémica que el concierto ha despertado entre los medios más radicales del exilio en Miami, pero fue para decir que el mensaje que traía valía tanto para los cubanos de la isla como los de Miami, en alusión al exilio cubano, concentrado principalmente en esa ciudad de Florida.

También se refirió a su país, Colombia, para dedicar una canción a todos los que están secuestrados en la selva "y a todos los que están privados de libertad", pero evitó hacer cualquier crítica al régimen cubano ni aludir a los presos políticos, como los medios de la oposición cubana le habían pedido.

Juanes estuvo acompañado por Juan Fernando Velasco, Olga Tañón, Orishas, Jovanotti, Danny Rivera, Luis Eduardo Aute, Silvio Rodríguez, X Alfonso, Víctor Manuel, Amaury Pérez, Cucu Diamantes, Miguel Bosé y Los Van Van.

No se habló de política. Pero se le cantó a la libertad. Juanes, a la hora del cierre, clamó por "una sola familia cubana". Bosé, por su parte, insistió en que "la guerra es una mierda". Para el cantautor español Luis Eduardo Aute, fue un día histórico: "Habrá un antes y un después de este concierto", dijo.

Un hombre llamado Cruz Leonardo le dijo a Juan Fernando Velasco. "Algunos de los de allá no querían que vinieran. ¿Pero qué daño les hace". No es el único. Frente a quienes piensan que el concierto favorece la permanencia del régimen, la mayoría, incluidos algunos miembros de la disidencia interna, apoyan la idea de tender puentes.

Después de Juanes siguieron Silvio Rodríguez, Luis Eduardo Aute y Los Van Van.

'Estamos acá porque queremos'

El gentío en la Plaza de la Revolución era joven en su mayoría -aunque habían personas de todas las edades-, que se apretujaba en la explanada. La multitud se extendió por calles aledañas. Incluso se subieron a un costado del memorial José Martí, reservado para actos oficiales. Antes del concierto, una hilera de agentes de civil impedía el acceso, pero al correr las horas la marea humana que, como pidió Juanes vestía con algo blanco, fue invadiendo el césped para ver el escenario.

A los costados de la plaza, las vallas trataban de dejar la vía libre para la docena de ambulancias que atendieron urgencias, básicamente desmayos producidos por el calor. A veces entraban las camillas, pero lo compacto del gentío propició que los agentes de policía sacaran en brazos a las personas desvanecidas, que después volvían a su lugar.

Un grupo de amigos, pegado a una cerca, contaba que llegó de la provincia de Matanzas. "Pernoctamos cerca para poder estar aquí adentro".

Tres chicas de Guanabacoa, ciudad casi limítrofe con la capital, reconocieron que estaban desde las 6 a.m.. Son bajitas y no les importó no ver nada. En otro extremo, Jorge, un camarero, fue de los rezagados, llegó después de las 2 p.m., cuando, muy puntuales, los intérpretes subieron al escenario. El hombre se conformó con seguir las actuaciones desde la pantalla gigante que dominaba el escenario.

Detrás de la tarima, dos carpas cerradas y equipadas con aire acondicionado refugiaron a los artistas. La prensa sudaba bajo un toldo que no daba cabida a los centenares de periodistas que viajaron para el evento. La temperatura estuvo por los 34 grados.

"Estamos porque queremos estar, no porque nos han obligado. Hoy no es como otras veces que te traen de los centros de trabajo. El que vino lo hizo por no perderse este concierto histórico", aseguró Daniel, un joven mecánico que alzaba a su novia para que pudiera ver mejor.

Tras la participación de Juanes, muchas personas comenzaron a abandonar la plaza, pues muchos habían pasado más de cuatro horas bajo el inclemente sol veraniego, que produjo, además, decenas de desmayos y deshidrataciones.

En Miami, divididos a la hora del concierto

"Juanes terminó su concierto como queríamos los cubanos de Miami, hablando de una Cuba libre", dijo Diana Pérez, una exiliada cubana que estuvo toda la tarde en el sector conocido como La Pequeña Habana, donde unas 150 personas manifestaron, algunas agresivamente, a favor y en contra del concierto, lo que terminó en al menos un arresto. La organización anticastrista Vigilia Mambisa reunió decenas de sus miembros ante el tradicional café Versailles.

Pretendía pasar una aplanadora sobre algunas copias de los discos de Juanes. En tanto, vehículos que pasaban por el lugar mostraban su apoyo al concierto y pedían a los manifestantes que se fueran.

"Son extremistas. En Miami los que están contra el concierto son muy pocos", dijo a Efe Camilo Hernández, un joven cubano residente.

Juanes desea repetir el concierto en Miami y con los mismos participantes


Juanes dijo que "ojalá" pudiera presentar en Miami un tercer concierto de "Paz sin Fronteras" con el mismo elenco de catorce artistas cubanos y de otros países que lo acompañan en el que ofrecerá hoy en La Habana.

En una entrevista que publicó este domingo hoy el periódico oficial cubano Juventud Rebelde, el cantante y compositor declaró que podría organizar el próximo recital en México o Colombia y aunque los invitados siempre están cambiando "me gustaría que nos presentásemos con esta misma gente en Miami".



Publicado el 20 de septiembre de 2009
MILAGROS LÓPEZ DE GUEREÑO
PARA EL TIEMPO
LA HABANA

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